“La danza de los
espejos enfrentados” es mi primera novela y ha sido publicada por
la Editorial Bitiji, dentro de su colección “El toreador de pájaros”. Para quienes estéis interesados en adentraros
en la obra, podéis descargaros un capítulo
completo en formato pdf o adquirirla directamente en la web de la editorial.
A manera de introducción os dejo aquí el
texto que el escritor Juan José F. Cerero
Escribió sobre la novela para su presentación.
‘La danza de los espejos enfrentados’ se desteje frente a
los ojos del lector como una madeja suspendida fuera del tiempo, como una
tragedia contemporánea que cabe entre cuatro paredes, quizá como todas las
otras de nuestro tiempo. El lenguaje de Gregorio Verdugo, capaz de aunar a la
vez el distanciamiento humorístico con la solemnidad, acaso quijotesca, coloca
a sus personajes en un estado cuasi fantasmal; vagando entre las baldosas del
Drop, el no-lugar que sirve de punto de encuentro para un puñado de almas
desvalidas.
Si ‘La danza de los espejos enfrentados’ es una sola cosa,
es sin duda una novela de dualidades. Un discurso plagado de expresiones
coloquiales, vulgarismos y palabras malsonantes puede ir seguido de una
declamación que haría sonrojarse al mismísimo Garcilaso. También el gris
naturalista de la narración deja en muchos momentos paso a un tono ficcional,
en el que el distanciamiento literario nos hace apreciar de súbito la capacidad
de aspiración simbólica y universal de muchos de los personajes de la obra y
donde podemos encontrar semejanzas entre esta novela y algunas obras del más
libre teatro contemporáneo.
Porque los parroquianos del Drop son memoria fuera del
tiempo. Más dualidades. En concreto, la memoria de la España reciente, a partir
del primer franquismo, atraviesa la novela como un hierro ardiente que marca
indeleble la vida de todos. Así, la desvencijada barra de la tasca sirve de
improvisado cubo donde la memoria se vomita a si misma; sin más proyección que
la de quedarse ahí, sin otra aspiración que la de convertirse en ficción
intemporal, que es quizá la más grande de las posibles para una buena historia.
Y, como no podía ser de otra manera, ‘La danza de los
espejos enfrentados’ también es –no puede ser de otra forma- un reflejo diluido
de las obsesiones de su autor. Por eso, por encima de todo, esta novela gira
alrededor del amor, en alocadas vueltas, insistentes, casi obsesivas, como un
niño con un juguete enorme que aún no sabe usar del todo. Y también habla de
soledad y de amistad y de recuerdos y de compañías, que al fin y al cabo no
dejan de ser otras maneras de amor. Un amor incomprensible, un amor eterno y
siempre esquivo, que impregna cada una de las páginas de este libro, pero que
nunca llega a estar ahí.”
Si la has leído y quieres hacer
cualquier aportación o sugerencia al autor, puedes hacerlo a través de los
comentarios de este post.












3 comentarios:
El libro es bueno, pero la realidad es que peca de demasiada retorica de demasiados parrafos gongorianos , lo que hace que en algunos momentos resulte dificil de leer. Aun con ello es interesantae.
Anónimo: muchas gracias por tu aportación. Es cierto, cada escritor apuesta por una forma plástica a la hora de desarrollar su obra y la mía, para lo bueno y para lo malo, es esa. Me aleghro de que te haya gustado, a pesar de ese matiz, y que te haya resultado interesante. Un cordial saludo.
Es cierto que La Danza de los Espejos Enfrentados contiene un lenguaje rico que a veces requiere un esfuerzo. No está escrito con un lenguaje simple, fácil y asimilable sin más, pero en eso recae la riqueza lingüistica, gramatical y literaria de esa obra. Reconozco que había párrafos que tenía que leer dos veces para captar la plenitud de su significado, pero que duda cabe que esos mismos párrafos, precisamente por su expresión, te transmiten sensaciones únicas.
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